| Ustedes están llamados a renovar nuestra Iglesia y nuestra patria |
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El Evangelio habla de la curación de Jesús a un leproso. Él se acerca con una oración llena de fe y de confianza “si quieres puedes curarme”. Un leproso en el tiempo de Jesús era un excluido. Jesús le responde: “Sí, quiero”. Para Jesús la limpieza es cualidad del corazón y quiso curarle y reinsertarlo en la sociedad y se preocupa también para que legalmente recupere sus derechos. Jesús no se queda solamente en la salud física, quiere sanar también las heridas del alma, quiere sanar en el corazón. Después el Evangelio cuenta que Jesús se retiró a orar. Todo discípulo debe permanecer abierto a las necesidades de los demás y, como Jesús, presentar estas necesidades con confianza y esperanza a Dios. Los fieles necesitan apoyo material, pero sobre todo apoyo espiritual, dijo. En estos tiempos de cambio que vive nuestro país necesitamos reavivar nuestra vocación misionera y queremos que esté presente el Evangelio de Jesús que ilumine estos procesos, porque esta Palabra es vida y nos va a traer paz y alegría. La fe que tenemos es una bella herencia que hemos recibido de tantos misioneros y misioneras que han entregado su vida para que todos tengan vida. Ellos han sembrado en el corazón de los bolivianos la semilla del Evangelio y esta semilla ha crecido y ha dado frutos y esto estamos cosechando también en este congreso y esta misión tiene que seguir adelante, dijo, no puede detenerse. Con la misión estamos llamados a transformar nuestra historia, la historia de nuestro pueblo, la historia de Bolivia que dirige nuestro Señor. Queremos hacer crecer la civilización del amor. Queremos que nuestra Iglesia se renueve, se rejuvenezca en este espíritu misionero y evangelizador en el contexto de la misión permanente que vive nuestro país y todo el continente latinoamericano, dijo Mons. Jorge. |
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Foto.- Mons. Jorge Herbas OFM, Obispo de la Prelatura de Aiquile, en la
Catedral de Aiquile, durante su homilía ayer en la Eucaristía de
Inauguración.