Por: Hna Cilenia Rojas Arispe MCI
Foto: Hna. Cilenia Rojas Arispe MCI
Bolivia Misionera. 06.09.09.- Hemos iniciado el mes de las misiones, con el lema “Convocados a la Misión”, y ella debe recrearse, no cargarse solo de tareas, actividades, preocupaciones, o programas y proyectos.
Al ser convocados a la Misión, dejemos que esta llamada nos recree en nuestro compromiso como bautizados desde la oración.
P. Eugenio Scarpellini destacaba la necesidad de “difundir la santidad
de Teresita del Niño Jesús”, patrona universal de las misiones y
difundir la santidad de ella es acentuar su vida de Oración, ella nunca
tuvo la oportunidad de salir de misiones, sin embargo su vida la
consagró a la oración por las misiones, por los misioneros. Ella misma
manifestó que “la oración es un impulso del corazón”( Santa Teresita
del Niño Jesús). Hoy necesitamos experimentar el gozo la fascinación de
anunciar. Como discípulos misioneros podemos caer en el riesgo de
dejarnos llevar por el activismo, las reunionitis, justificando nuestra
tarea misionera, pero la misión no es solo eso.
Los documentos de la Iglesia nos recuerdan que: “La oración debe
acompañar el camino de los misioneros, para que el anuncio de la
Palabra resulte eficaz por medio de la gracia divina”. (R MI 78).
Porque la como dice el papa en su mensaje: “La oración no tiene otra
finalidad que la de “aumentar en la Iglesia la pasión por la misión de
difundir el Reino de Dios, y que sostengan a los misioneros, las
misioneras y las comunidades cristianas comprometidas en primera línea
en esta misión, a veces en ambientes hostiles de persecución. (Mensaje
del Papa Benedicto XVI para la Jornada Mundial de las Misiones 2009).
Por eso invitamos a todos: niños, jóvenes, laicos, familias,
religiosas, religiosos, sacerdotes a nuestros obispos que
intensifiquemos nuestra vida de Oración para sostenernos en la fe como
discípulos misioneros, sólo así nuestra entrega será generosa,
gratuidata, humilde, fraterna. Dejemos que Dios haga sus maravillas en
nosotros. Estemos unidos espiritualmente. En este mes de las misiones
la oración debe ser el vínculo nuestro.
Animamos también a nuestros hermanos enfermos, aquellos que están por
distintas situaciones en cama, asumiendo la enfermedad, siéntanse
discípulos misioneros, porque su oración unida a la de Cristo
crucificado nuestro Señor que ha padecido por nosotros es la que puede
mantenernos a todos firmes en la fe, en nuestra vocación como
consagrados, y en la misión que a todos se nos ha encomendado.
Y en esta semana les sugerimos que para que nuestra oración tenga sentido universal y misionero.
Organicemos jornadas de Oración por las misiones.
En las horas santas que hay en las parroquias pedir por los misioneros.
Los grupos Marianos rezar el rosario misionero.
Que los conventos y monasterios de clausura intensifiquen su vida
de oración por las misiones, y en nuestra Iglesia Boliviana de manera
especial por la Misión permanente.
En Jesús y María convocados a la oración por la Misión.
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