En estas páginas encontrarán testimonios, reflexiones y experiencias que muestran cómo la misión sigue viva en Bolivia, gracias al trabajo de laicos, religiosos y sacerdotes que, movidos por el Espíritu Santo, anuncian a Cristo Redentor con alegría y generosidad. Invito a cada uno de ustedes a dejarse interpelar por el mensaje de esta edición, a orar por las misiones y a colaborar activamente con esta obra que es de todos. Que el Sagrado Corazón de Jesús nos conceda la gracia de ser auténticos misioneros de esperanza y misericordia. Mons. Adolfo Bittschi
